Efecto secundario: síndrome de piernas inquietas
¿Qué es el síndrome de piernas inquietas?
El síndrome de piernas inquietas es una afección en la que los pacientes sienten una necesidad incontrolable de mover las piernas. Normalmente, esto va acompañado de sensaciones molestas, como hormigueo. Estas sensaciones suelen producirse por la noche o al descansar, lo que provoca dificultades para conciliar el sueño o para permanecer dormido.
¿Cómo se manifiesta el síndrome de piernas inquietas?
El síndrome de piernas inquietas puede presentarse de diferentes formas, pero los síntomas más comunes incluyen:
- Una necesidad intensa e incontrolable de mover las piernas para aliviar la incomodidad
- Sensaciones que a menudo se describen como hormigueo, cosquilleo o picor en lo más profundo de las piernas
- Los síntomas empeoran en reposo, especialmente durante períodos de inactividad, como al estar sentado o tumbado
- Mover las piernas ayuda a aliviar las molestias, pero el alivio es efímero
Los pacientes pueden ajustar constantemente la posición de las piernas, sacudirlas o caminar para ayudar a aliviar los síntomas temporalmente. Estos movimientos ayudan de forma temporal, pero los síntomas suelen reaparecer cuando las piernas vuelven a estar quietas. El síndrome de piernas inquietas puede alterar significativamente el sueño, lo que provoca fatiga y somnolencia diurna.
¿Quiénes padecen el síndrome de piernas inquietas?
Los pacientes con cáncer corren el riesgo de padecer el síndrome de piernas inquietas debido a varios factores. Ciertas quimioterapias, la deficiencia de hierro provocada por el cáncer o la quimioterapia, o la radioterapia pueden contribuir a su desarrollo. El síndrome de piernas inquietas puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente en adultos de mediana edad, personas mayores y mujeres. Además, algunos medicamentos o sustancias pueden aumentar el riesgo o empeorar los síntomas, como la cafeína, la nicotina o el alcohol.
Cómo prevenir el síndrome de piernas inquietas
La prevención del síndrome de piernas inquietas en pacientes con cáncer puede incluir garantizar unos niveles adecuados de hierro, controlar los medicamentos que podrían estar contribuyendo a su aparición y fomentar hábitos de sueño saludables. A continuación se ofrecen algunos TIPs para ayudar a prevenir el síndrome de piernas inquietas en pacientes con cáncer:
- Mantener un estilo de vida saludable con ejercicio regular, una dieta equilibrada y un sueño adecuado; evitar estimulantes como la cafeína, la nicotina y el alcohol cerca de la hora de acostarse
- Controle el estrés con medicación, ejercicios de respiración profunda y actividades relajantes
- Establecer una rutina para irse a dormir, como darse un baño caliente o hacer estiramientos
- Revisar la medicación actual, ya que ciertos fármacos pueden agravar el síndrome de piernas inquietas; a continuación se enumeran algunos ejemplos (incluidos los tratamientos contra el cáncer):
- Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS): fluoxetina (Prozac®), sertralina (Zoloft®)
- Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y norepinefrina (ISRS-NE): venlafaxina (Effexor®), duloxetina (Cymbalta®)
- Antidepresivos tricíclicos (ATC): amitriptilina (Elavil®)
- Antagonistas de la dopamina: metoclopramide (Reglan®)
- Bloqueadores de los canales de calcio: nifedipina (Procardia®), diltiazem (Cardizem®)
- Fármacos
quimioterapéuticos- Fármacos orales: capecitabine (Xeloda®), temozolomide (Temodar®)
- Agentes intravenosos: vincristine (Oncovin®), paclitaxel (Taxol®), cisplatin (Platinol®), carboplatin (Paraplatin®)
- Tratar las afecciones subyacentes que pueden agravar el síndrome de piernas inquietas, como la deficiencia de hierro, la neuropatía periférica (hormigueo en dedos de manos y pies) o la insuficiencia renal
Cómo tratar el síndrome de piernas inquietas
El tratamiento del síndrome de piernas inquietas en pacientes con cáncer implica diversos enfoques que se centran en la causa, más que en curar la afección. Algunos de los métodos, técnicas y medicamentos más comunes son:
- Cambios en el estilo de vida, como mantener un horario de sueño regular y evitar la cafeína y el alcohol antes de acostarse
- Medicamentos
- Agonistas de la dopamina: pramipexol (Mirapex®), ropinirol (Requip®) y rotigotina (Neupro®)
- Medicamentos para la neuropatía: gabapentina (Neurontin®) y pregabalina (Lyrica®)
- Medicamentos anticonvulsivos: levetiracetam (Keppra®),
- Suplementos de hierro (orales o intravenosos)
- Benzodiazepinas: clonazepam (Klonopin®)
- Opioides en dosis bajas (solo para casos graves y como último recurso): metadona (Dolophine®), oxicodona (OxyIR®)
- Medias de compresión
- Fisioterapia
- Acupuntura, yoga, masajes y estiramientos
- Terapia de calor o frío en las piernas
- Tratamiento de las afecciones subyacentes:
- Neuropatía periférica
- Daño renal
- Deficiencia de hierro
Referencias
1) Elstrott B, Khan L, Olson S, et al. El papel de la reposición de hierro en la anemia por deficiencia de hierro en adultos y otras enfermedades. Eur J Haematol 2020;104(3):153-161
2) Hernández-Con P, Shults J, Willis AW, Yang YX. Agonistas de la dopamina y riesgo de cáncer de pulmón en pacientes con síndrome de piernas inquietas. Pharmacoepidemiol Drug Saf 2023;32(7):726-734
3) Jim HS, Evans B, Jeong JM, et al. Alteraciones del sueño en receptores de trasplantes de células hematopoyéticas: prevalencia, gravedad y manejo clínico. Biol Blood Marrow Transplant 2014;20(10):1465-1484
Creado: 5 de junio de 2024. Actualizado: 17 de julio de 2024
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